[…. El incremento de los precios del petróleo a nivel mundial, cambios sociales y políticos que contribuirán al reacomodo de un nuevo orden mundial…]

Algunos piensan que lo que estamos viviendo, son mutaciones de la crisis del 2008, por ejemplo la crisis inmobiliaria, la financiera, la económica, la crisis fiscal sobre todo en Europa y la crisis de divisas, sin embargo en realidad todas, no son más que manifestaciones del cambio profundo, que el mundo está viviendo desde algunas décadas atrás.

Esta reacción de sucesos en cadena, ha llevado al mundo a un escenario complejo y de gran incertidumbre, lo que en lenguaje coloquial diríamos que no nos permite tomar un respiro y nos asusta no poder entender con claridad las perspectivas de futuro.

Por lo que en mi opinión lo que mejor describe la situación de cambio que la humanidad esta viviendo, sigue siendo lo que unos años atrás menciono Eamonn Kelly, “No solamente estamos pasando por una época de cambio. Estamos viviendo un cambio de época: el punto de inflexión más profundo en la historia de la humanidad desde la Ilustración”.

Hoy, otro acontecimiento forma parte de esos vientos de cambio, la revolución en el mundo árabe.

Los efectos que se deriven de este nuevo acontecimiento, aun no se tiene idea de los resultados que puedan arrojar.

Algunos de los efectos de este cambio son: el incremento de los precios del petróleo a nivel mundial, cambios sociales y políticos que contribuirán al reacomodo de un nuevo orden mundial, y dependiendo de lo que resulte, aun cuando por el momento existe la ausencia del fantasma islamista, no se descarta la posibilidad de una futura guerra entre Estados Unidos y los yihadistas.

En un análisis reciente del Real Instituto el Cano dice que; “Nadie se esperaba que, en apenas unos días, Sidi Buzid se convirtiera en la capital árabe de la protesta popular y la inmolación en modus operandi de una juventud desesperada”. Aún es pronto para calibrar las implicaciones del alzamiento tunecino, pero se puede decir de entrada que ya nada es como antes: una población decidida se ha impuesto a un presidente autoritario. Se trata de un precedente histórico para una región en la que los cambios se hacen desde arriba, además no hay que subestimar la capacidad de los regímenes árabes para sobrevivir al cambio y renovarse desde dentro, sin cambiar su rumbo ni su naturaleza, puesto que han aprendido a deslizarse de una forma a otra de autoritarismo a merced de los acontecimientos.

Sin duda una cosa es Túnez, otra muy diferente Egipto y por supuesto otra Libia.

En su análisis Fernando Reinares, expone que, “Egipto es muy importante para al-Qaeda, debido a la centralidad de dicho país en el mundo árabe y el destacado componente egipcio que tiene aquella estructura terrorista. Algunos hechos recientes sugieren que al-Qaeda estaría tratando de reestablecerse en territorio egipcio, donde ha venido contando con un monto nada desdeñable de simpatía entre la mayoritaria población musulmana”.

Por otra parte Libia, se cuece aparte: la dictadura es más violenta y sangrienta, además su gobierno ha sido identificado como impulsor y protector del terrorismo contra occidente.

Por otro lado es un productor importante de petróleo, según datos de la OPEP de enero de este año, Libia es el noveno productor de petróleo, con 1,59 millones de barriles diarios, que representan 5.3% del total del organismo.

La OPEP representa el 77.3% del total de reservas probadas del crudo mundial, en este renglón Libia ocupa el séptimo lugar con 46,4 millones de millones de barriles, que representa el 3.4% del total existente.

Con estos datos podemos ver el riesgo que representa la revuelta en la región, la de mayor producción y reservas petroleras del mundo, por lo que la disponibilidad y precio dependen de lo que esta sucediendo en esta parte del mundo.

Esta situación viene a complicar la frágil recuperación de la economía mundial, primero por que debido al reciente repunte vino acompañado de un alza de precios de los commodities, a medida de que los fabricantes del mundo absorben las materias primas y cultivos necesarios para su operación.

Ahora con el acontecer en Libia, el precio del petróleo se disparo a niveles del 2008, superando los 100 dólares por barril.

Para la economía mexicana los altos precios del petróleo presentan claroscuros, porque por un lado, son una fuente que genera excedentes petroleros por arriba de lo presupuestado; por el otro, se pueden convertir en un lastre para el crecimiento económico y ser fuente adicional de presiones inflacionarias, tomando en cuenta que en lo que va del año, el precio promedio del petróleo mexicano de exportación ha superado por 20 dólares al establecido para la elaboración del presupuesto de 2011, el cual es de 65.4 dólares por barril, pero por otro lado habrá que considerar el precio de la gasolina, de la cual importamos más del 40% al año., y en donde mes a mes la federación reduce el subsidio para los consumidores. Por lo que habrá que estar atentos a cuales serán los resultados del conflicto de la región árabe, y la presión que esto ejerza a los precios del petróleo y sus derivados.

 

Fuente  :   E-consulta.com

Publicado el marzo 2, 2011 en Análisis, Consciencia, Conspiraciones, Control, Educación, Infoguerra, Manipulación, Noticias, Nuevo Orden Mundial, Politica y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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