La fuerte tormenta que azota desde hace varios meses a la Zona Euro y Estados Unidos, traerá al panorama sociopolítico y, por supuesto, económico del mundo, un nuevo orden ( mundial )

EU y Europa, dos años malos; Colombia tiende a destacarse

 

La fuerte tormenta que azota desde hace varios meses a la Zona Euro y Estados Unidos, traerá al panorama sociopolítico y, por supuesto, económico del mundo, un nuevo orden.

 

En Estados Unidos, la parálisis de los índices de desempleo, la devaluación de los precios de la vivienda y de los valores de Wall Street, hacen que su proceso de recuperación económica se haga cada vez más lento.

Mientras tanto, al otro lado del océano, Europa es arrastrada hacia la crisis por el déficit de deuda de Grecia, Portugal e Irlanda, lo que tiene a los dirigentes pensando en disolver lo que el investigador de Fedesarrollo, Mauricio Reina Echeverry, llama “la familia euro”, que, según el analista, la única opción que tiene es deshacerse de su oveja negra: Grecia.

De acuerdo con Reina Echeverry, quien coincide en esto con el Director de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia, Daniel Niño Tarazona, la crisis de EU no empezará a ver la luz al final del túnel hasta que se defina la situación política del gigante americano, es decir, por lo menos hasta el 6 de noviembre de 2012, cuando se elegirá el nuevo Presidente de esa nación. Con respecto a la crisis de deuda de la Eurozona, los analistas consideran que en menos de dos años no habrá señales claras de una recuperación sólida.

De acuerdo con los cálculos de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia, mientras ambas potencias resuelven sus problemas, será el momento de los países emergentes para ganar terreno en lo económico.

En el año 2000 la participación de las economías avanzadas en el PIB era superior a 85%, pero a partir de ese año el peso de dichos países empezó a perder fuerza, así fue como en 2010 cayó más de 10 puntos porcentuales y,  tal como van las cosas, en 2016 el peso de los países emergentes en el PIB mundial podría ser mayor a 50% (Ver gráfica).

Para Niño Tarazona, esto beneficiará particularmente a los países como Colombia, pues el país está viviendo una época única: los bienes de consumo y de capital que importa han bajado de precio y los commodities que exporta suben cada vez más.

Ahora bien, la pregunta del millón de dólares es: ¿Colombia está lista para aprovechar esta coyuntura y pegarse a este “nuevo orden mundial”?

Cosas hechas, cosas por hacer

La razón por la cual la mayoría de los analistas se sienten optimistas con respecto al comportamiento de la economía nacional en medio de la crisis, es que las cifras del país muestran un buen balance. Por un lado el PIB viene creciendo con el impulso del consumo de los hogares, la inversión y las importaciones.

Otros factores como la confianza de industriales, de los comerciantes y el ingreso de los colombianos también han venido subiendo.
Adicionalmente, señala Reina Echeverri, en Latinoamérica, Colombia y Brasil son los únicos países que cumplen con tres factores críticos para la inversión: estabilidad institucional, estabilidad macroeconómica y oportunidades de negocios.

A estos datos se le suman sucesos como la aprobación de la ley de sostenibilidad fiscal y de la regla fiscal, la reforma a las regalías y la ley de tierras, que fomentarán el mejoramiento del marco institucional del país.

Pero el crecimiento económico no es lo único que importa – apunta Niño Tarazona – y precisamente uno de los principales retos del país está en mejorar la distribución del ingreso. Otro de los grandes problemas que debe solucionarse es el de corrupción, que, según el analista, es el único factor, entre los que miden las calificadoras de riesgo, en el que Colombia tiene una nota negativa.

Para Fedesarrollo, el país también requiere una reforma tributaria urgente y una reforma pensional, para evitar que estos pasivos ahoguen el gasto público. Además, si el país quiere exportar productos de valor agregado, debe avanzar en temas de calidad de la educación. Se calcula que en el país por cada dos niños que saben leer uno no entiende lo que lee.

Y algo más: “el país necesita  una política deliberada y explícita de reforma del mercado laboral… Se necesita una política de infraestructura competitiva urgentísima, no sacamos nada con tener el mejor momento económico si un producto no puede salir de Bogotá”, concluyó Reina Echeverri.

Ahora bien, con todo y estos retos los analistas calculan que en dos años o menos Colombia será la tercera economía de Latinoamérica (después de Brasil y México), si se tiene en cuenta que Argentina, el tercero en la lista, se está desacelerando.

Esto no es poco decir, si se tiene en cuenta que los países emergentes, entre ellos los de A.L. son los llamados a jalonar la economía mundial, con sus tasas sostenidas de crecimiento y su demanda interna.

Tasas de desempleo o interés a corto plazo

De acuerdo con el grupo de investigaciones económicas de Bancolombia, a final de año el país cerrará con una tasa de desempleo de un dígito, más precisamente de 9,8%, pero esto no implicará que en un futuro cercano las tasas sigan bajando de ese punto.

En cuanto a las tasas de interés del Banco de la República, estas podrían cerrar el año en 4,75%, aunque es incierto por el panorama de incertidumbre internacional.

A su vez, la tasa de cambio cerraría el año en $1.800, según el equipo de Bancolombia e incluso podría incrementarse hasta $2.100, pero sería por causa de situaciones coyunturales.

¿Cómo nos puede tocar la crisis?

Antes de hablar de las condiciones que tiene Colombia para aprovechar o no la coyuntura internacional, hay que aclarar que de ninguna manera se puede afirmar con certeza que el país está 100% blindado ante la crisis de deuda internacional.

“La crisis internacional se caracteriza por la incertidumbre, es decir, no sabemos cuándo se va a resolver. Hay dos cosas que nos pueden afectar: la primera es la trampa del bajo crecimiento, porque nosotros exportamos a esas regiones del mundo; y lo segundo, una parálisis del crédito internacional”, explica Reina Echavarría.

No obstante, en el peor de los casos, es decir si Estados Unidos y la UE no reaccionan en los próximos dos años y hay una nueva crisis en el sector financiero mundial, Fedesarrollo calcula que el PIB de Colombia crecería 4,6%, en 2011 y 3,7%, en 2012.

Para Bancolombia, en los próximos años el crecimiento del PIB se puede mantener alrededor de 5%, a pesar de las turbulencias. “A nuestro juicio, Colombia está mejor preparada que nunca para una crisis externa”, señaló Niño Tarazona.

 

Fuente  :      Vanguardia.com

 

 

 

 

Publicado el octubre 16, 2011 en Análisis, Crisis, Economía, Globalización, Noticias, Nuevo Orden Mundial y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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