El misterioso metano marciano

Hallazgo de ese gas representa un enigma que desafía a muchos científicos

 

En Marte no hay vacas.

De esto, los científicos están seguros, lo que los deja confundidos acerca de qué es lo que podría estar produciendo el gas metano detectado en el tenue aire marciano.

Las moléculas de metano se las lleva fácilmente la luz ultravioleta del sol, por lo que cualquier metano que se detecte tiene que haber sido liberado recientemente.

¿Podría el gas estar surgiendo de algo vivo? Las vacas, al fin y al cabo, sueltan metano sobre la Tierra. Otras criaturas, incluyendo una clase de microorganismos que viven sin oxígeno, también producen metano.

La NASA podría obtener algunas respuestas al respecto, gracias al Mars Science Laboratory, nave que intentará posarse sobre Marte en agosto próximo. Llevará un vehículo espacial del tamaño de un SUV, llamado Curiosity, equipado con un instrumento que puede detectar metano en el aire, y si lo logra, generará nuevo entusiasmo sobre la posibilidad de que exista vida en Marte.

“Basados en la evidencia, lo que tenemos es, inequívocamente, las condiciones para que la aparición de vida estén presentes sobre Marte -punto, fin de la historia”, dijo Michael J. Mumma, científico de la NASA destacado en el Goddard Space Flight Center, en Greenbelt, Maryland.

Mumma encabezó uno de los tres equipos que han hecho alegaciones aún controvertidas sobre la detección de metano en la atmósfera de Marte.

Como Marte es más pequeño que la Tierra, se enfrió más rápidamente, y probablemente habría sido hospitalario para la vida anteriormente, teorizan algunos expertos. Eso plantea la intrigante posibilidad de que fragmentos de Marte que contuvieran microbios fueran arrojados al espacio por impactos de asteroides y que más tarde aterrizaran sobre la Tierra, sembrando la vida aquí.

En otras palabras: Todos nosotros podríamos ser descendientes de marcianos.

La posibilidad de la existencia de marcianos ha alimentado por mucho tiempo la imaginación de Terrícolas, desde las novelas de Edgar Rice Burroughs Barsoom a los canales Percival Lowell, haciéndose ilusiones él mismo de ver por su telescopio la “Guerra de los Mundos”.

Otras veces, el péndulo se movió en la dirección opuesta. Mariner 4, la primera sonda espacial que, en 1965, pasó zumbando Marte, envió fotos, no de verdes bosques, sino de rocas estériles. Y las dos sondas Viking de la NASA en 1976, equipadas con sofisticados experimentos de química en directo, analizaron el terreno y lo encontraron desprovisto de elementos orgánicos esenciales de vida .

Marte, tal como apareció en 1976, estaba realmente muerto.

“Las cosas lucían muy lúgubres para la exobiología sobre Marte”, dijo Christopher F. Chyba, un profesor de ciencias astrofísicas de Princeton University. “Nosotros hicimos esta enorme inversión en dos sondas Viking. Hubo una reacción violenta de las personas que consideraron que se había hecho una propaganda excesiva de la biología y que la misma era prematura”.

La NASA, posteriormente, minimizó la noción de vida sobre Marte y emprendió una campaña para explorar la geología y el clima anteriores de Marte.

A pesar de que Marte hoy luce seco y frío -muerto- los indicadores geológicos como barrancos, lechos de lago secos y colosales cañones apuntan a un pasado líquido. “Sigan el agua”, llegó a ser el lema.Las dos últimas sondas de la NASA, Spirit y Opportunity, hallaron pruebas convincentes de ambientes que fueron habitables en el distante pasado. Curiosity llegará más lejos, buscando moléculas con base de carbono, incluyendo metano, que son los elementos esenciales de vida.

Imágenes orbitales recientes muestran que el agua podría todavía estar fluyendo ocasionalmente sobre la superficie de Marte. Nuevo conocimiento acerca de la vida sobre Marte y de cómo podría prosperar en ambientes aparentemente hostiles como la oscuridad y las aguas hirvientes cerca de las bocas volcánicas del fondo del océano, hizo también que los científicos fueran menos desdeñosos de la noción de que la vida sobre Marte persiste. En 1996, un equipo de científicos de la NASA anunciaron que habían descubierto microbios fosilizados en un meteorito marciano que había aterrizado en la Antártida. Tales alegaciones siguen siendo por lo menos tan controvertibles como los hallazgos de metano.Pero, fuera de fotografiar una vaca o alguna otra forma de vida deambulando entre las rocas, Curiosity no va a descubrir vida. Tal como ha ocurrido con cada una de las sondas espaciales de la NASA desde la sondas Viking, Curiosity no lleva experimentos destinados a revelar si los elementos esenciales de vida llegaron alguna vez a juntarse para formar vida. Si existen marcianos microbianos medrando por el suelo, Curiosity no los verá.Esto resulta frustrante, en particular para Gilbert V. Lenin, quien cree que su experimento sobre las Viking hace 35 años, diseñadas para detectar vida, ciertamente sí detecta vida.

Gotas de una solución nutriente que contenía carbono-14 radiactivo fueron añadidas al suelo marciano, y una corriente de dióxido de carbono radiactivo fue detectada subiendo del suelo. Esto es lo que se esperaría de microorganismos que coman el alimento.Para descartar la posibilidad de que un proceso químico no biológico estuviera generando el dióxido de carbono, otras muestras fueron calentadas a 329 grados Fahrenheit para esterilizarlas. No se vio que nada del dióxido de carbono radiactivo se elevara cuando se le añadieron las gotas nutrientes, corroborando la hipótesis de que el calor había matado los microbios marcianos. Si estuviera ocurriendo un proceso no biológico, el dióxido de carbono radiactivo tendría que haberse visto también después de la esterilización.Levin dijo que una versión más sofisticada de su experimento, con un peso de un par de libras y un costo de unos pocos millones de dólares, podría validar o desaprobar definitivamente los resultados de Viking.“Pero ellos no lo echarán a volar”, dijo Levin. “Cambiar un paradigma es una cosa difícil. Nosotros hemos realizado este experimento miles de veces sobre la Tierra. Jamás ha dado un positivo falso. Jamás ha dado un negativo falso”.Las dos misiones con sondas que deben seguirle a Curiosity -colaboraciones entre la NASA y la Agencia Espacial Europea- no tienen planificada una versión del experimento de Levin. Christopher E. Carr, un científico investigador del Massachusetts Institute of Technology, intrigado por la posibilidad de que la vida en la Tierra pudiera haber empezado en Marte, ha propuesto un experimento más ambicioso todavía: Enviar un secuenciador de ADN a Marte. Este tampoco no ha encontrado todavía una misión en la que pueda volar.

Las respuestas definitivas quizás tengan que esperar hasta que una misión traiga rocas de Marte para estudiar.Pero esto podría equivaler a una larga espera. La administración Obama, consciente de los apretados presupuestos federales, no ha dado todavía la aprobación para las misiones de 2016 y 2018, y está considerando cancelarlas. Curiosity podría ser la última nave espacial que se pose sobre Marte por muchos años.“Eso descarrilaría toda la búsqueda de vida, ya sea extinta o existente, sobre Marte”, dijo Mumma. “Eso sería un desastre”.

 

Fuente  :     Elnuevodia.com

 

 

Publicado el noviembre 29, 2011 en Análisis, Nasa, Noticias, Planeta y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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