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La NASA vigila un asteroide con el tamaño de un portaaviones que se acerca a la Tierra

Washington, 3 nov (EFE).- La NASA sigue de cerca al asteroide 2005 YU55 que se aproxima a la Tierra y se espera que pase el próximo 8 de noviembre a una distancia inferior a la de la órbita de la Luna, aunque según ha informado la agencia espacial no hay peligro de colisión.

El asteroide tiene 400 metros de diámetro, equivalente a la longitud de un portaaviones, y se calcula que pasará a una distancia mínima de 324.000 kilómetros, algo menos de la distancia de la Luna, que está a unos 384.000 kilómetros de la Tierra.

Las antenas del Centro de vigilancia del espacio profundo de la NASA situado en Goldstone (California) vigilarán a partir de mañana, 4 de noviembre, la trayectoria del asteroide, que según han indicado los expertos está bien definida.

El potente radar del observatorio de Arecibo, situado en Puerto Rico, se unirá al equipo de vigilancia el día 8 de noviembre, cuando se espera que el asteroide realice el máximo acercamiento a la Tierra.

Los científicos ya han advertido de que la influencia gravitatoria del asteroide no tendrá ningún efecto detectable en la Tierra, como mareas o movimientos en las placas tectónicas.

Si bien este asteroide suele llevar una trayectoria que le hace aproximarse periódicamente a la Tierra, así como a Venus y Marte, el encuentro de este año será el más cercano de los últimos 200 años.

Durante el seguimiento, los científicos utilizarán las antenas de Goldstone y Arecibo para hacer rebotar ondas de radio en el asteroide y con los ecos de las ondas conocer detalles de la superficie, forma, dimensiones, y otras de sus propiedades.

Las observaciones que hizo el radar de Arecibo del asteroide en 2010 muestran que su forma es casi esférica y gira lentamente, con un período de rotación de aproximadamente 18 horas.

Los astrónomos indican que la última vez que una roca espacial de este tamaño se aproximó tanto a la Tierra fue en 1976 y la siguiente aproximación conocida de un asteroide con estas dimensiones será en el año 2028.

La NASA detecta y rastrea habitualmente los asteroides y cometas que pasan cerca de la Tierra usando telescopios terrestres y espaciales con su programa de “Observación de Objetos Cercanos a la Tierra”, que ha apodado como “Spaceguard”, para detectar si alguno podría ser potencialmente peligroso para el planeta.

 

Fuente  :   EFE

 

 

¿Dos terremotos que evitarán el choque de un asteroide con la Tierra?

En días recientes se dio a conocer que el asteroide 2005 YU55, que en su día fue calificado como una amenaza para la Tierra, pasará a 324.600 kilómetros del planeta el próximo 8 de noviembre. Según los expertos, no hay peligro de colisión, sin embargo, se trata de una distancia muy corta (más cercana que la órbita de la Luna) por lo que la NASA seguirá la trayectoria del cuerpo hasta que se aleje.
Ahora bien ¿hasta qué punto fue reducido el peligro en los más de seis años desde que el asteroide fue detectado en el 2005 (aunque ya había pasado cerca en 1976)? Una de las posibilidades para evitar la colisión es el desplazamiento del eje de la Tierra. ¿Cómo? A través de dos sendos terremotos que ocurrieron en Chile el 2010 y en Japón este año.
En el caso de Chile, Richard Gross, un geofísico de la Nasa, dijo que, después de haber realizado los cálculos y mediciones respectivas, llegó a la conclusión que el movimiento telúrico de 8,8 grados en la escala de Richter movió el eje de la Tierra en ocho centímetros y acortó el día en 1,26 millonésimas de segundo.
Aunque el eje de la Tierra cambia constantemente a lo largo de los años (por el desplazamiento de las masas de aire y agua del planeta), “no se sabe si esto alargará o acortará nuestros días a futuro”, dice Gross.
El culpable de tan drástica modificación es el desplazamiento de grandes masas de tierra subterránea, provocadas por el terremoto, que redistribuyen el peso de la Tierra y alteran la velocidad de su rotación. Así, al girar más rápido sobre su eje, el planeta pierde millonésimas de segundos. Algo similar pasó en 2004, luego del terremoto y tsunami que afectó el sudeste asiático: la inclinación natural de la Tierra (de 23,5°, que equivalen a 10 metros) varió 17,8 centímetros y acortó el día 6,8 millonésimas de segundos. Un dato que también calculó Gross.
En cuanto al terremoto de Japón, de 8,9 grados Richter, habría desplazado el eje de la Tierra en casi 10 centímetros según un estudio preliminar del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV).
El INGV, que desde 1999 ha estudiado los numerosos fenómenos sísmicos registrados en Italia, explica en una nota que el impacto del sismo de Japón sobre el eje de la Tierra puede ser el segundo mayor del que se tiene constancia.
“El impacto de este suceso sobre el eje de rotación ha sido mucho mayor que el del gran terremoto de Sumatra de 2004 y probablemente es el segundo mayor, sólo por detrás del terremoto de Chile de 1960″, indicó el comunicado del INGV.

En este contexto, tampoco hay que olvidar un evento sin precedentes en la historia de la humanidad, ocurrido el 9 de octubre del 2009, cuando la nave LCROSS (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite) de la NASA detonó exitosamente un cohete Centaur en el cráter Cabeus. El cohete impactó la Luna a una velocidad de 5,600 MPH. Y aunque el propósito oficial de la misión era saber con toda certeza que la Luna contiene el agua, quien sabe si también fue un experimento para provocar modificaciones en el eje lunar.

 

Días más largos
Ahora bien, ¿cómo es que los habitantes del planeta pueden haber notado el desplazamiento de la tierra sobre su eje de rotación? Quizá para algunos puede haber pasado desapercibido pero, por ejemplo, para quienes viven en Nueva York los días comenzaron a ser más largos desde el inicio de la primavera (en Marzo) este año, amaneciendo más temprano y oscureciendo más tarde (alrededor de las 8 de la noche), lo que, al menos hasta el 2009, solo ocurría con el inicio del verano a finales de Junio. Y ahora ¡nevando en otoño!
Entonces, el desplazamiento de la tierra sobre su eje de rotación también puede haber causado que nuestro planeta se haya alejado ligeramente (en términos de mediciones espaciales) de una probable ruta de colisión con el asteroide.
Ahora bien, los terremotos en Chile y Japón ¿fueron naturales o causados? Cuando ocurrieron ambos sismos, algunos especularon que fueron causados por la activación de HAARP, el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia, situado en Gakona , Alaska, que es un campo de 180 antenas que emiten ondas de frecuencia bajas, según la versión oficial es para la investigación de la Ionosfera.

Como un microondas
Las teorías conspirativas, sin embargo, dicen que el campo de antenas tendría una multitud de usos, uno es como arma geológica, capaz de producir terremotos y Tsunamis.
De acuerdo a una de las teorías, HAARP pueden provocar terremotos apuntando sus antenas hacia la ionosfera para crear un haz de microondas con una potencia de mil millones de vatios que luego se redirige al subsuelo rocoso de su objetivo, por lo cual empieza a vibrar la roca, causando así un terremoto, o calentar las aguas subterráneas, provocando terremotos de esta manera. Así como una cantante de ópera cantando cierta nota puede hacer explotar vasos, la frecuencia de esa señal funciona de un modo similar.
Entonces, ¿Haarp es un mito o paranoia antiestadounidense? Lea lo siguiente y saque sus conclusiones: En su resolución de 28 de enero de 1999 sobre medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999), el Parlamento Europeo señalaba que el programa HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares y solicitaba que HAARP y el organismo europeo, lejano de sospechas de ser antiimperialista, pidió que se estableciera un convenio internacional que prohibiera el desarrollo de la máquina del clima.
Jesse “The Body” Ventura, es un ex luchador que fue gobernador de Minnesota y en su programa de TruTV sobre conspiraciones ha tratado el tema de HAARP, asegura que Estados Unidos la está utilizando como un arma y no una fuente de energía exploratoria. Pero quién sabe si también fue utilizada para salvar a la tierra de un probable choque con un asteroide.

 

Fuente  :     Tribunahispanausa.com

 

Recuerda…

 

Este objeto «rozará» la Tierra el 8 de noviembre : 2005 YU55

Detectado un asteroide potencialmente peligroso para la Tierra : 2005 YU55

 

 

La ESA intentará desviar un asteroide en 2015

Tarde o temprano teníamos que intentarlo. Las estadísticas demuestran que cada unos cuantos miles de años nuestro planeta recibe el impacto de un trozo de roca espacial más o menos grande, algo que en la actualidad -con la Tierra rebosante de humanos- constituiría una terrible catástrofe, aún tratándose de un pedrusco pequeño. Con el transbordador espacial desactivado y Bruce Willis cada vez más viejo, una misión “a lo Armageddon” ha dejado de ser una alternativa viable, así que la Agencia Espacial Europea ha planeado estrellar un proyectil de 500 kilogramos de peso, moviéndose a unos 10 Km/s, contra un asteroide y analizar los resultados. Si todo sale bien, podríamos utilizar algo similar cuando Apophis vuelva a rozarnos en 2036.

 

  • La amenaza de que el impacto de un asteroide nos envíe en un segundo y sin escalas nuevamente a la edad de piedra no suele preocupar a mucha gente. A pesar de que este tipo de impacto contra nuestro planeta se produce con bastante regularidad, el enorme espacio de tiempo que transcurre entre uno y otro permite que vivamos nuestras cortas vidas sin que el estrés provocado por dicha posibilidad nos provoque una úlcera estomacal. Sin embargo, esto no hace que esta amenaza deje de ser real. Por primera vez en la historia de nuestro planeta, los seres vivos que lo habitan están en condiciones de “hacer algo” para evitar ser machacados por un asteroide. Sin embargo, aunque nuestra tecnología provee las herramientas necesarias, no parece que estemos haciendo demasiado para prevenir una catástrofe de ese tipo.

  •  Una sonda robótica, llamada “Sancho”, enviará datos y resultados a la Tierra.

    Hace unas semanas la NASA comenzó a convertir en chatarra sus transbordadores espaciales. Esto hizo añicos el plan favorito de Hollywood, que consistía en mandar cuatro tipos rudos rumbo al malvado asteroide, para que mientras la bella protagonista sufría en la Tierra, lo detonasen con una bomba atómica. Lo cierto es que dicho plan probablemente nunca hubiese funcionado. Por eso la Agencia Espacial Europea (ESA) está preparando un proyecto bastante más realista, que consiste en enviar contra el asteroide un gran proyectil a una enorme velocidad para que su energía cinética lo desvíe o destruya. El evento podría probarse en 2015, cuando “Hidalgo”, una masa de 500 kilogramos desplazándose a unos 10 mil kilómetros por hora, impacte contra un asteroide elegido como blanco. Y mientras ese acontecimiento tiene lugar, una segunda sonda robótica, llamada “Sancho”, enviará datos y resultados a la Tierra. La misión se llamará “Don Quijote” y si funciona, podría utilizarse para desviar a esa espada de Damocles llamada Apophis cuando vuelva a rozarnos en 2036.

Fuente  :   Neoteo.com

 

 

Un asteroide del tamaño de una casa rozará la Tierra el lunes

Pasará muy cerca, 23 veces más que la Luna, tanto que la gravedad de nuestro planeta alterará su órbita y podrá ser visto con un telescopio de aficionado

La visita de un asteroide siempre despierta cierta excitación, en parte motivada por la curiosidad científica que provocan estas rocas llegadas de los confines del Sistema Solar y, cómo no, por el temor de que algún día una de considerable tamaño llegue a dar en la diana y transforme la Tierra para siempre. El próximo lunes, un asteroide del tamaño de una casa se acercará a menos de 17.700 km de nuestro planeta, en una órbita aproximadamente 23 veces más cercana que la de la Luna. Por fortuna, su tamaño resulta inofensivo para nosotros. Aproximadamente, mide de 8 a 18 metros de diámetro, por lo que, en el hipotético caso de que entrara en la atmósfera, se convertiría en una bola de fuego y quedaría destrozado.

La presencia del asteroide, llamado 2011 MD, fue detectada el pasado miércoles por telescopios robóticos instalados en Nuevo México (EE.UU.), dedicados a rastrear el cielo en busca de objetos cercanos a la Tierra (llamados NEOs, por sus siglas en inglés). el nuevo visitante podrá ser visto desde algunos puntos del hemisferio sur de la Tierra con la ayuda de un telescopio pequeño. Su máxima aproximación se llevará a cabo a las 13.26 UTC (dos horas más en España) sobre el sur del Océano Atlántico, cerca de la costa de la Antártida.

Sin peligro

Un asteroide del tamaño de una casa rozará la Tierra el lunes

Muy cerca de la Tierra

La roca no supone ningún peligro. Aunque la gravedad de la Tierra alterará drásticamente su trayectoria y la roca se acercará a la zona que ocupan los satélites de comunicaciones, según publica SpaceWeather, la posibilidad de un choque con uno de estos artefactos o con basura espacial es mínima. De igual forma, debido a su tamaño, el asteroide «se convertiría en una brillante bola de fuego y posiblemente dispersaría algunos meteoritos» si llegara a entrar en la atmósfera terrestre.

El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA realiza un seguimiento de la órbita del asteroide que puede seguirse en su web. Allí también pueden encontrarse los parámetros físicos de la roca. Según el JPL, un objeto del tamaño del 2011 MD se acerca a la Tierra una vez cada seis años.

 

Fuente  :  ABC

 

Recuerda…

 

Este objeto «rozará» la Tierra el 8 de noviembre

Un nuevo asteroide se acercará a la Tierra a mediados de octubre

El cometa Elenin se acerca a la Tierra y crecen las especulaciones apocalípticas

Científicos chinos dicen que detrás de cometa viene un OVNI

 

 

 

Este objeto «rozará» la Tierra el 8 de noviembre

Se trata de un asteroide de unos 400 metros de diámetro y forma parte de la lista de objetos potencialmente peligrosos

Este objeto «rozará» la Tierra el 8 de noviembre

ABC

Se le conoce como 2005 YU55. Se trata de un asteroide de unos 400 metros de diámetro y forma parte de la lista de objetos potencialmente peligrosos para la Tierra. El próximo 8 de noviembre pasará a algo más de 200.000 km. de nuestro planeta lo que, en términos astronómicos, equivale a una bala silbando en el oido.

Debido a su tamaño y a lo cerca que pasará de nosotros, numerosos observatorios de todo el mundo están ya poniendo a punto sus instrumentos para no perder detalle del «encuentro». Descubierto en el año 2005 por astrónomos de la Universidad de Arizona, se calcula que una roca de esas dimensiones pasa cerca de la Tierra una vez cada treinta años.

Para Don Yeomans, director del programa de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO) de la NASA, cuando pase se podrán obtener imágenes de radar a una resolución incluso mayor que la obtenida por las últimas misiones enviadas a estudiar asteroides.

Podría terminar cayendo a la Tierra

2005 Yu55 tiene una rotación muy lenta y forma parte de la lista de asteroides que, en algún momento del futuro, podrían terminar cayendo a la Tierra. «Ya estamos preparados para esta visita», asegura por su parte Lance Benner, científico del Jet Propulsion Laboratory y especialista en obtener imágenes de radar de objetos cercanos.

«Será el asteroide que haya pasado más cerca desde 1976», añade Benner. «Dicho lo cual, añadiré que nadie pudo ver a 2010 XC15 durante su acercamiento de aquél año, a sólo la mitad de la distancia lunar». Un asteroide, por cierto, que no fue descubierto hasta 2010, cuatro años después de su «visita».

«Por eso -continúa Benner – la pasada de 2005 YU55 será la mejor y la más cercana de todas las observadas hasta ahora de objetos tan grandes, lo que representa una oportunidad única. Literalmente, podremos obtener imágenes de una resolución comparable o incluso mejor que la de muchas sondas».

A pesar de que en el futuro podría volverse peligroso, la cita del próximo 8 de noviembre no entraña peligro alguno para nuestro planeta. Un objeto de 400 metros como 2005 YU55 podría, en caso de impactar contra una gran ciudad, destruirla por completo y causar graves daños en varios centenares de km. a la redonda.

Fuente  :  ABC

 

Recuerda…

 

Detectado un asteroide potencialmente peligroso para la Tierra ( Salfate dijo que sería para el 14 noviembre 2011 )

 

33.000 asteroides desconocidos son detectados por una sonda de la NASA

Más de un centenar de estas rocas espaciales, descubiertas por el telescopio WISE, se encuentran cerca de la Tierra


NASA-WISE

20 cometas descubiertos por el satélite WISE

La nave espacial WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer) acaba de concluir su misión “NeoWISE” de búsqueda de objetos en el Sistema Solar. Y con unos resultados realmente espectaculares. Veinte nuevos cometas, más de 33.000 asteroides desconocidos del cinturón rocoso que hay entre las órbitas de Marte y Júpiter y, lo que resulta algo más inquietante, 134 nuevos NEOs (objetos cercanos a la Tierra).

NeoWISE es una extensión de la misión primaria de este satélite de la NASA lanzado en diciembre de 2009. Durante su misión principal, WISE escaneó durante todo un año la cúpula celeste en el rango de los infrarrojos. En ese tiempo tomó más de 2.700.000 imágenes de toda clase de objetos en el espacio, desde galaxias lejanas a asteroides y cometas cerca de nuestro planeta.

A principios de octubre de 2010 y tras concluir su misión principal, la nave agotó la provisión del líquido refrigerante que mantiene fríos sus instrumentos, pero a pesar de ello dos de sus cuatro cámaras de infrarrojos siguieron operativas. Y la NASA decidió aprovechar la circunstancia para “cazar” asteroides y cometas durante otros cuatro meses más.

La nueva misión fue bautizada como NeoWISE y es la que acaba de concluir. Ahora, la nave será hibernada y permanecerá inactiva en su órbita polar hasta que vuelvan a necesitarse sus servicios.

153.000 cuerpos rocosos

Además de haber descubierto una gran cantidad de nuevos asteroides y cometas, NeoWISE ha confirmado también la presencia de una gran cantidad de objetos que ya habían sido detectados en el cinturón de asteroides. En apenas un año, sus cámaras observaron cerca de 153.000 cuerpos rocosos de los 500.000 que se conocen, además de los ya citados 33.000 nuevos.

Los datos de las observaciones de WISE serán fundamentales para determinar el tamaño y la composición de miles de objetos de nuestro Sistema Solar. De hecho, los estudios anteriores realizados con luz visible sólo revelan la cantidad de luz solar que es capaz de reflejar un asteroide, mientras que los datos infrarrojos pueden decirnos mucho más sobre su tamaño real.

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Una flotilla para desviar asteroides peligrosos

Un grupo de científicos cree que es posible utilizar velas solares para evitar el impacto de una roca espacial contra la Tierra


Los asteroides representan una amenaza para nuestro planeta. Algunos de ellos poseen órbitas que periódicamente los hacen pasar cerca de la Tierra, aumentando sustancialmente el riesgo de un impacto. Un grupo de científicos cree que es posible utilizar velas solares para desviarlos de su curso, evitando el desastre. El candidato ideal para probar el sistema es Apofis, que nos rozará el 13 de abril de 2036.

No hay duda de que el impacto de un asteroide contra la Tierra, incluso el de uno pequeño, puede ser devastador. De hecho, se cree que una de estas rocas, con un diámetro de entre 400 y 800 metros, fue la culpable del exterminio de los dinosaurios, poniendo fin a su reinado de decenas de millones de años. El 30 de junio de 1908, un trozo de hielo y roca de unos 40 metros de diámetro -que ni siquiera llegó a tocar el suelo, ya que explotó a bastante altura sobre la tundra siberiana– destruyó un área similar a la que ocupa una típica ciudad moderna. Si un evento como ese tuviese lugar hoy sobre París, Roma, Barcelona o cualquier ciudad de ese tamaño, millones de personas morirían en un segundo. Los planes para evitar este tipo de desastres no son ninguna broma.

Preparados para 2036

Los científicos trabajan en ello. Uno de los proyectos más realistas es el propuesto por el ingeniero francés Jean-Yves Prado del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) en Francia, que ha elaborado un plan muy interesante para alterar la órbita de Apofis, un asteroide potencialmente muy peligroso, ya que periódicamente pasa cerca de la Tierra. Los astrónomos han calculado que este trozo de roca de 270 metros de largo pasará nuevamente rozando nuestro planeta el 13 de abril de 2036. Si fuésemos capaces de alterar aunque sea una fracción de grado su dirección, la amenaza desaparecería.

Para lograrlo, el ingeniero francés propone llevar una verdadera flota de sondas robóticas a las inmediaciones de Apofis y una vez allí desplegar velas solares que, al protegerlo de la radiación solar, cambiarán el curso del asteroide. A diferencia de casi todas las demás propuestas, el proyecto de Jean-Yves Prado no implica ningún tipo de impacto, explosión o empuje sobre el asteroide. El principio de funcionamiento de este plan es mucho más sutil, y se basa en eliminar el llamado efecto Yarkovsky, denominado así en honor a su descubridor, el ingeniero ruso Ivan Osipovich Yarkovsky.

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Amenaza asteroide: cómo prepararse ante el impacto

Hace 65 millones de años un gran asteroide chocó contra la Tierra y desencadenó la extinción no sólo de los dinosaurios, sino de gran parte de la vida en el planeta. Si bien esto sucedió hace mucho tiempo, los objetos procedentes del espacio golpean la Tierra con frecuencia. En 1908 explotó sobre Siberia, en la región de Tunguska, un asteroide de entre 30 y 40 metros de diámetro, y aplastó los árboles en un área de varios miles de kilómetros cuadrados. Hace sólo unos años, en 2007, un objeto de un metro entró en la atmósfera terrestre por encima de Perú y provocó un cráter de 14 metros de diámetro. Por suerte la densidad de población en la zona es muy baja y no se produjeron otros daños. La Agencia Europea del Espacio (ESA) ha puesto en marcha recientemente el programa llamado Space Situational Awareness ( Programa de Conocimiento del Medio Espacial, SSA, en sus siglas inglesas) para abordar esta y otras cuestiones relacionadas con la influencia del espacio sobre nuestro planeta. En este contexto, la ESA organizó la última semana de octubre en su Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), en Darmstadt, Alemania, un congreso sobre cómo reaccionar ante una posible amenaza de impacto de un asteroide.

Cada día caen a la Tierra unas 100 toneladas de material en forma de los llamados meteoroides, partículas de un centímetro o menores. Los objetos de un metro de diámetro, como el que produjo el cráter de Perú, llegan cada pocos meses. Lo habitual, sin embargo, es que los cuerpos de menos de 40 metros estallen en la atmósfera, antes de llegar al suelo. Los objetos más grandes, de alrededor de un kilómetro, pueden causar daños muy importantes a toda nuestra civilización, pero sólo se dan, por término medio, cada millón de años. Sin embargo, en los últimos años los programas de búsqueda de asteroides han empezado a emplear telescopios más grandes, y estamos descubriendo cada vez más y más objetos de tamaño intermedio entre esos dos extremos. Y hay que tener en cuenta que un asteroide de unos 100 metros ya podría causar un daño local considerable. El impacto de un asteroide es la única catástrofe natural contra la que nada puede hacer la humanidad.

Supongamos que detectamos un objeto que se aproxima hacia nosotros. La mayor parte de las veces, al obtener más observaciones y afinar la trayectoria nos damos cuenta de que pasará de largo. Sin embargo, podría suceder que no pudiéramos descartar la amenaza simplemente porque el grado de precisión de nuestras observaciones no es lo bastante bueno. Eso significa que podemos vernos obligados a reaccionar ante amenazas de impacto muchas más veces de las que estamos realmente en peligro. Este fue uno de los asuntos tratados en profundidad en el congreso celebrado recientemente en Darmstadt. Los expertos estiman que podríamos tener que reaccionar a una amenaza de impacto nada menos que cada 10 o 20 años.

Qué hacer, en concreto, fue otro de los temas de discusión. En la mayoría de los casos bastará con disponer de más observaciones para definir mejor la posición del asteroide, y poder confirmar la ausencia de peligro real. Sólo en casos muy raros será necesario poner en marcha una misión de desviación. Por lo general, un asteroide que suponga una amenaza será descubierto muchos años antes de que se acerque a la Tierra. Para desviar su trayectoria mandaríamos dos sondas a su encuentro. La primera será de reconocimiento: orbitaría el asteroide y lo caracterizaría en detalle. La segunda estaría destinada a golpear el asteroide; simplemente con su energía cinética, la sonda lo desplazaría ligeramente. Después, jugando con la gravedad de la primera nave se podría ajustar la trayectoria del asteroide.

Técnicamente esto es posible ya hoy. No obstante, definir los pasos que deben seguir las decisiones políticas necesarias en un caso así requiere más trabajo. Un asteroide puede impactar en cualquier parte de nuestro planeta, de forma que cualquier discusión sobre si un asteroide peligroso debe o no ser desviado deberá incluir representantes de todos los Gobiernos del planeta y no sólo de las naciones con acceso al espacio. Pero al mismo tiempo puede ser necesario tomar una decisión con mucha rapidez; esto requiere un mecanismo político que permita decidir rápido pero de forma no sesgada. En el congreso organizado por la ESA en ESOC una de las conclusiones fue que debería crearse un Mission Planning and Operations Group (MPOG), un grupo que intervendría en este proceso. Esta y otras recomendaciones serán trasladadas al Comité de Naciones Unidas sobre Usos Pacíficos del Espacio (COPUOS).

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Un nuevo asteroide se acercará a la Tierra a mediados de octubre


La roca, de 46 metros y potencialmente peligrosa, fue detectada en septiembre por un sensible telescopio de Hawai

El telescopio Pan-STARRS PS1 (algo así como telescopio de encuesta panorámica y sistema de respuesta rápida) en Haleakala, Maui, ha descubierto un nuevo asteroide potencialmente peligroso que se acercará a mediados de octubre a 4 millones de millas de la Tierra. El objeto mide alrededor de 46 metros de diámetro y fue captado el pasado 16 de septiembre, cuando se encontraba a 20 millones de millas de distancia de nuestro planeta.

Imagen del asteroide 2010 ST3 (en el círculo verde) obtenida por el telescopio PS1

«Este es el primer objeto potencialmente peligroso (PHO, por sus siglas en inglés) que ha sido descubierto por el Pan-STARRS», apunta Robert Jedicke, investigador de la Universidad de Hawai y miembro del consorcio científico PS1, que analiza toda la información sobre asteroides que recoge el telescopio. Cuando fue descubierta, la roca, denominada 2010 ST3, «estaba demasiado lejos para ser detectada por otro telescopio», añade Jedicke, lo que convierte al Pan-STARRS, según los científicos, «en el sistema más sensible dedicado a descubrir asteroides potencialmente peligrosos».

El 2020 ST3 no golpeará la Tierra en un inmediato futuro, pero es importante tener su órbita bien controlada. La mayoría de los objetos potencialmente peligrosos que cruzan el espacio ya han sido catalogados, pero los investigadores creen que hay muchos más de una milla de diámetro que aún no han sido descubiertos. Estas rocas podrían causar una devastación a escala regional si alguna vez impactan contra nuestro planeta. Estos impactos pueden ocurrir una vez cada pocos miles de años.

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