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Francia, al borde del colapso energético, suma el paro de transportes al de refinerías

El tráfico ferroviario en Francia se ve afectado este lunes por la anulación de aproximadamente la mitad de los trenes previstos, mientras que las refinerías continúan bloqueadas por la enésima protesta contra la reforma de las pensiones.

El movimiento sindical galo apura esta semana sus esfuerzos para evitar que la edad mínima de jubilación pase de los 60 a los 62, una reforma que se vota este miércoles en el Senado y que se ha enfrentado ya a seis huelgas generales y otros tantos paros sectoriales.

El bloqueo de las refinerías, que comenzó el pasado viernes, continúa pese a las advertencias del Gobierno de que las abrirán aunque sea por la fuerza.

Las diez centrales del país siguen con problemas mientras un buen número de gasolineras empiezan a sentir los efectos de la escasez de combustible.

Obligados a ir a trabajar

El primer ministro, François Fillon, advirtió anoche de que no aceptaría la parálisis del país con movimientos sindicales.

En la refinería de Grandpuits, a las afueras de París, tres trabajadores fueron obligados a ir a sus puestos bajo pena de cárcel, según los sindicatos, que bloquearon los accesos a la central y acusaron al Gobierno de querer impedir el derecho de huelga.

Mientras, los ferroviarios continuaron con los paros que obligaron a la empresa nacional de trenes a suspender la mitad de los previstos para este lunes. Los paros afectan de forma desigual a los trenes internacionales, indicó la empresa.

Bloqueo de carreteras

Los transportes públicos de París, sin embargo, funcionan con normalidad con excepción de una línea de cercanías.

A las protestas se suman ya los camioneros, que multiplican las acciones de bloqueo de la circulación a lo largo de todo el país, lo que está causando numerosos atascos en puntos estratégicos.

Los paros de este lunes son una previa a una nueva jornada de huelga general, prevista para este martes, en lo que es considerado el último empujón contra la reforma de las pensiones, que se vota en el Senado el miércoles.

Fuente  :  20 Minutos

¿Y si colapsa la deuda pública? “Hiperinflación, ley marcial y guerras”

 

LAS PREVISIONES DEL MISES CIRCLE

 

Destacados economistas reunidos el pasado fin de semana en Nueva York advirtieron de que la deuda pública occidental sólo podrá ser financiada mediante la impresión de dinero a gran escala, lo que desencadenará una oleada inflacionaria que causará revueltas sociales, proteccionismo económico y guerras.

Daniel Luna / Nueva York

Según Faber, cuando eso suceda iremos a la guerra: “Y si usted vive en una ciudad, en la próxima guerra le envenenarán el agua, le cortarán la electricidad y su tarjeta de crédito y su transporte no funcionarán. Ni siquiera podrá volver a casa. Así que váyanse a vivir al campo, en el medio de la nada, lejos del peligro”, aconseja. No todos los participantes en el Mises Circle fueron tan pesimistas, pero la convicción de que la inflación está a la vuelta de la esquina fue unánime.

El inversor Christopher Whalen, editor del boletín The Institutional Risk Analysis, cree que llegará tras el rescate de los estados europeos: “La Reserva Federal ha reanudado su programa para proveer de liquidez a la UE [con el objetivo de] rescatarla de un colapso deflacionario, pero la dimensión de su endeudamiento hace ese rescate inviable. Los políticos han utilizado la deuda para evitar subir impuestos y reducir gastos; ahora los Gobiernos europeos están arruinados y el momento de la verdad se acerca”.

Sólo quedan dos opciones, según Whalen: “Aplicar las recetas necesarias, que traerán una fuerte contracción económica y muchos conflictos, o imprimir dinero. Lo primero no lo quiere hacer nadie, ni en Estados Unidos ni en Europa, porque es muy doloroso”.

El escenario que prevé el autor del Institutional Risk Analysis es el de una inflación alta, “de dos dígitos”, que se prolongará varios años, cortará de raíz cualquier amago de crecimiento económico y resucitará el proteccionismo: “La era de la globalización y el libre comercio está llegando a su fin. Con la caída del dólar otros países asumirán nuevos beneficios y responsabilidades y darán prioridad a sus mercados nacionales. Tendremos más impuestos y nuevas tarifas a la importación”.

¿Cuánto tardaremos en verlo? No habrá que esperar mucho: “El proceso comenzará este mismo año en EE.UU. con el impuesto nacional a las ventas (IVA) con el que Obama planea reducir el déficit”, dice Whalen. Su recomendación es invertir en activos sin conexión con la economía financiera: “Oro, propiedades inmobiliarias y cobre, cosas reales que no están ligadas al dinero fiat”.

Precisamente, es el dinero fiat, es decir, creado por decreto y sin respaldo de riqueza real, lo que está en la base del desbarajuste que atraviesa la economía internacional. “El sistema está a punto de colapsar porque desde que se desligó el dólar del oro [en 1971] no existe un mecanismo auto-regulatorio de mercado”, afirmó en su intervención Lawrence Parks, director de la Fundación para el Avance de la Educación Monetaria (FAME).