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El presidente anfitrión del G-20, Nicolas Sarkozy es partidario del establecimiento de un nuevo orden mundial, Zapatero también está a favor del sistema de gobernanza global ; Rockefeller hace ya muchos años: “tendremos un gobierno mundial, te guste o no”.

Hoy inicia la reunión del G-20, que congrega a las naciones más importantes del mundo y asistirá quien encabeza la lista de Forbes de los hombres más poderosos del mundo, es decir, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Sin embargo, hay que poner “focos rojos” en esta reunión mundial que se coloca, en este 2011, en medio de la crisis financiera que no sólo vive Grecia y justo cuando esa elite mundial se afana en conseguir su objetivo, es decir, el control total del mundo.

Desgraciadamente, esa es la verdad del sistema que nos explota, y que a más que a miles, a millones, les cuesta la vida. Así que en Cannes, Francia, veremos a gobernantes que finalmente y como reza el popular refrán, “están cortados por la misma tijera”, ya que simplemente obedecen a los lineamientos de los pocos que dirigen el mundo.

Por lo pronto, la situación en Grecia se agrava y como pólvora se esparcen los rumores en el sentido que, de un momento a otro, en ese país podría detonar una guerra civil o incluso, un golpe de Estado por la grave situación económica y política que vive y porque el primer ministro, George Papandreous, que está a punto de caer, busca legitimizar su mandato al plantear someter a referendo el paquete de rescate que le ofrecieron la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, entidades que se han puesto en contra de Grecia, por lo que también se conoce como el Fobaproa europeo.

El presidente anfitrión del G-20, Nicolas Sarkozy es partidario del establecimiento de un nuevo orden mundial, ante el cual, una pregunta no sobra: ¿cuáles van a ser las nuevas reglas del juego? O de ese nuevo “sistema de gobernanza global” a favor del cual también se ha manifestado el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Otra de las participantes más importantes en la reunión del G-20 es la canciller alemana, Angela Merkel, que por cierto, es la primera mujer que aparece en la referida lista de Forbes, en el cuarto lugar.

A reserva de que este tema se puede consultar ampliamente en Aurora Berdejo II, no hay que olvidar que Estados Unidos ha anhelado, históricamente, convertirse en el país líder de este nuevo orden mundial. Cuestión de recordar las palabras que pronunciara Rockefeller hace ya muchos años: “tendremos un gobierno mundial, te guste o no”.

Tampoco hay que pasar por alto documentos importantes como la ley de Autorización de Defensa Nacional de John Warner para el año fiscal 2007, que incluía una sección que permitía al Presidente desplegar a las fuerzas armadas para restaurar el orden público o suprimir cualquier insurrección.

Y si se señala que el G-20 está colocado en medio de la crisis financiera es porque de manera previa, tanto el presidente Sarkozy como la canciller Merkel, anunciaron que Grecia no recibirá más ayuda de emergencia de Europa hasta que ponga fin a la incertidumbre y acepte cumplir con sus compromisos con la zona euro.

Luego de que el primer ministro griego Papandreou anunciara que someterá a un referendo -tentativamente a realizarse el ya próximo 4 de diciembre- el paquete de rescate a su país aprobado por la Unión Europea y el FMI.

En tono hasta amenazante, Sarkozy simplemente dijo: “nuestros amigos griegos deben decidir si quieren seguir el viaje con nosotros”, por lo que la cabeza de Papandreou pende de un hilo.

Ahora bien, en la reunión del G-20 que se lleva a cabo en medio de grandes medidas de seguridad, se tiene previsto que el presidente Felipe Calderón se reúna hoy con empresarios, pero lo más importante es que nuestro país asumirá la presidencia de ese importante Grupo, pero al parecer, sólo será “de ornato” y para que el año entrante en Los Cabos, Baja California Sur, se lleve a cabo este cónclave mundial.

Diversos analistas coinciden en señalar, además, que el mandatario mexicano llegará a esta nueva reunión del G-20 no precisamente en el mejor momento, ya que estará a punto de finalizar su administración y con la carrera por la Presidencia de la República encima.

Revisando la lista de “Forbes”, de nueva cuenta Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera aparece entre los más ricos de la conocida revista “Forbes” y, sorprendentemente, subió cinco lugares, al pasar del 60 al 55, mientras que Carlos Slim bajó de la posición 21 a la 23 de los hombres más poderosos. La revista calcula que el líder del cártel de Sinaloa posee una fortuna de alrededor de mil millones de dólares.

Esta información, coincidentemente, sale a la luz cuando el jefe de la DEA en Chicago, Jack Riley, señaló que el cártel de “el Chapo” es más violento incluso que la mafia italiana, a la cual “se la come cruda” el sinaloense, enfatizó Riley en una entrevista concedida al diario Chicago Sun Times, en la que no dudó en considerar a Guzmán Loera como “el criminal más peligroso del mundo y probablemente el más rico”.

Estas declaraciones no obedecen solamente a que Joaquín Guzmán es prácticamente el único líder del cártel mexicano más importante que continúa libre, luego de que en el 2001 -a los inicios de la gestión de Vicente Fox- se fugara del penal de Puente Grande en Jalisco.

Finalmente, hoy, en el Polyforum Cultural Siqueiros, se reunirán por tercera ocasión los aspirantes presidenciales del PRI Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones para la presentación, en la capital de la república, del “Programa México”, foros organizados por la Fundación Colosio, que preside Marco Bernal. (…..)

 

Fuente  :  El Sol de México

 

 

El G20 ante el reto de convertir sus promesas en realidad [..”Es el germen de un nuevo orden mundial”..]

En medio de una nueva crisis, en este caso crediticia, los líderes del G20 pretenden reforzar la regulación del sector financiero

Cannes, Francia.- “Es el germen de un nuevo orden mundial”. Así resumió en 2009 el entonces primer ministro británico Gordon Brown las conclusiones de la cumbre del G20 en Londres. Dos años después, los países industrializados y emergentes siguen enfrentándose en parte a los mismos retos de entonces.

En medio de una nueva crisis, en este caso crediticia, los líderes del G20 pretenden reforzar la regulación del sector financiero durante la cumbre que celebrarán el 3 y 4 de noviembre en Cannes (Francia). Algunas de sus propuestas no son nuevas, pero ahora pretenden acelerar su implementación.

Por un lado, se quiere obligar a los principales bancos del mundo a aumentar su capital propio, según informaciones de círculos gubernamentales alemanes. Esta medida ya se decidió en realidad en la cumbre de Seúl de 2010, con el llamado acuerdo Basilea III. Pero en aquel entonces se dio un plazo de casi una década para implementarlo.

Sin embargo, la crisis vuelve ahora a llamar a la puerta y la Unión Europea (UE) decidió el pasado domingo dar de plazo hasta junio de 2012 para que los bancos eleven del cinco al nueve por ciento el requisito de capital de máxima calidad.

Según las informaciones de Berlín, el G20 podría elaborar esta semana una lista de 29 grandes entidades que tendrían que elevar sus reservas de capital entre un 1 y un 2,5 por ciento adicional.

La medida afectaría a los llamados bancos sistémicos, tan grandes e interrelacionados que hasta ahora los gobiernos no podían dejarles caer (“too big to fail”, en inglés). El objetivo es que, de ser necesario, en un futuro pueda abordarse una insolvencia ordenada de dichas entidades sin tener que recurrir a ayudas estatales.

Además, según la revista alemana “Der Spiegel”, el G20 pretende prohibir el pago de sueldos y bonificaciones excesivas en el sector financiero.

Los propios representantes de la UE apuntaron a la necesidad de mayores reformas del sector financiero en una carta enviada el domingo al G20. En la misiva, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, pidieron un aumento del control de los mercados financieros, mayores reservas de capital para los bancos y una mayor supervisión de los arriesgados negocios financieros no bursátiles.

En este sentido, según “Der Spiegel”, el G20 exigirá que los productos financieros complicados, los llamados derivados, no puedan ser comerciados fuera de bolsa como hasta ahora, sino en plazas financieras y plataformas electrónicas que faciliten la mejor supervisión por parte de las autoridades.

Para otra ocasión tendrá que esperar casi seguro la tasa a las transacciones financieras. La Comisión Europea propuso recientemente su introducción a nivel comunitario y Alemania se propuso impulsar su internacionalización en Cannes. Pero fuentes del propio gobierno de Berlín dieron el lunes prácticamente por descatado que pueda alcanzarse un acuerdo al respecto en la cumbre francesa.

Países como Estados Unidos, China y Reino Unido siguen oponiéndose a una tasa que grave los movimientos de capital, una idea propuesta por el economista estadounidense James Tobin en 1972 y que a pesar pasar por la agenda de varios G20, aún no consigiió hacerse realidad.

Además de la regulación de los mercados financieros, otros dos asuntos centrarán la cumbre en que se dan cita los países del G8 (Francia, Alemania, Reino Unido, Canadá, Italia, Estados Unidos, Japón y Rusia) junto a México, Brasil, Argentina, Sudáfrica, Turquía, India, China, Indonesia, Corea del Sur, Arabia Saudí y Australia.

Por un lado están la contención de la deuda pública y el saneamiento de las finanzas estatales. El objetivo quedó en realidad fijado en la cumbre de Toronto de 2010: hasta 2013 debe reducirse a la mitad el déficit presupuestario, y hasta 2016 debe hacerse lo propio con el estatal. Un meta que los presidentes de Estados Unidos y Francia deberán acometer en medio de un débil crecimiento económico y a las puertas de un año electoral.

Por otro, se abordarán los desequilibrios de los mercados de divisas, un aspecto que quedó pospuesto en la cita del G20 de Seúl en 2010. En ella, Estados Unidos y la UE no consiguieron presionar a China para que aprecie el valor de su moneda. Ambas potencias acusan desde hace tiempo a Pekín de mantener el yuan artificialmente bajo para beneficiar así sus exportaciones.

La crisis crediticia de Europa tampoco ayuda en este aspecto: ante la incertidumbre, los inversores huyen del euro y se refugian en otras monedas, como el yen japonés o el dólar estadounidense, lo que provoca el lastre de las ventas al exterior de Tokio y Washington. Una vez más, la falta de confianza entorpece el crecimiento económico.

Según los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el producto interno bruto crecerá en el G20 un 3,9 por ciento en 2012 y un 4,6 en 2013, pero la mayor parte de este crecimiento procederá de las economías emergentes. Según la organización, que publicó sus datos tres días antes de la reunión de Cannes, esta debilidad podría atribuirse en gran medida a la carencia general de confianza en la capacidad política.

 

Fuente  :    Vanguardia.com

 

 

En el G-20, un inusual apoyo a los jóvenes ( indignados )

Mario Draghi, futuro presidente del BCE, aseguró que “entiende” a los “indignados”; el grupo presionó a la eurozona por soluciones

 

Los “indignados” recibieron ayer un sorpresivo apoyo, que vino precisamente de uno de los funcionarios que tendrá próximamente un puesto bastante criticado por el movimiento. El gobernador del Banco de Italia y futuro presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien dijo que entendía el “enfado” de los jóvenes, que ayer volvieron a salir a las calles en la primera protesta global contra la crisis.

“Si estamos enfadados nosotros por la crisis, imaginémonos a ellos, que son jóvenes, que tienen 20 o 30 años, y no tienen perspectivas”, dijo Draghi en referencia a los “indignados”.

“Protestan contra las finanzas como chivo expiatorio, y los comprendo, porque esperaron mucho tiempo, y nosotros a su edad no tuvimos que hacerlo”, agregó el futuro presidente del BCE.

Hace dos semanas, los “indignados” de Wall Street recibieron el llamativo apoyo del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke. Draghi dialogó ayer con la prensa al margen de la reunión de los ministros de Economía del G-20, que concluyó ayer en París.

En la reunión, que es una antesala de la cumbre de los líderes del G-20 (que agrupa a las principales economías industrializadas y emergentes), los ministros de Finanzas presionaron a la eurozona para que busque soluciones que eviten el contagio de la crisis europea al resto del mundo.

En un lenguaje inusualmente directo, los ministros pusieron una fecha límite de ocho días para que los países de la eurozona se comprometan a dar “respuestas duraderas, globales y rápidas”. Se espera que en la cumbre de la UE del 23 de octubre en Bruselas los países de la eurozona presenten un plan que detenga la expansión de la crisis y proteja a los bancos de Europa y a la economía mundial en general. El plan incluirá, además, la garantía de la solvencia de la deuda griega y el aumento de la dotación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) a 440.000 millones de euros.

El objetivo es que los países de la eurozona avancen en la resolución de los problemas de la crisis antes de que se celebre la reunión de los líderes del G-20, en Cannes, el 3 y 4 del mes próximo.

En el comunicado final, el G-20 exigió que el Fondo Monetario Internacional (FMI) cuente con los “recursos adecuados” para ayudar a los países europeos, pero en París no se pudo llegar a un acuerdo sobre un nuevo reparto de poder en la institución.

Estados Unidos y Alemania no están de acuerdo en ampliar los recursos del FMI, algo que propone los Brics, el grupo de emergentes que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

“Lo indispensable es que los recursos del FMI sean adecuados para hacer frente a las necesidades de los países en función de las circunstancias”, se limitó a decir la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.

Por su parte, el ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, exigió que los países europeos adopten decisiones que mejoren su gobierno para contribuir a una solución de la crisis financiera mundial y advirtió que el colapso comienza a afectar a países como el suyo. Mantega agregó que los europeos tienen que actuar de “manera decisiva para contener y superar la crisis”.

 

Fuente  :      Lanacion.com

Ataque informático de gran escala contra el ministerio francés de Economía

Un ataque informático a gran escala ha afectado durante semanas al Ministerio francés de Economía y, en particular, a funcionarios encargados de la presidencia francesa del G20, según las revelaciones hechas este lunes por la prensa y confirmadas por el propio departamento ministerial.

El ataque, que comenzó en diciembre y se prolongó hasta el pasado fin de semana, afectó a más de 150 ordenadores del Ministerio, en particular de la dirección del Tesoro, y se centró en documentos preparativos del G20 y de otros asuntos internacionales, precisó Paris Match en su sitio Internet.

El ministro del Presupuesto, François Baroin, indicó que hay diversas “pistas” pendientes de confirmar sobre el origen de esta infiltración, la primera de esta dimensión contra la Administración francesa, aunque señaló que “probablemente” procedía del extranjero.

Baroin, en una entrevista a la emisora de radio Europe 1, puso el acento en que -según los datos de que dispone- el pirateo no ha alcanzado los expedientes fiscales de particulares, y que el objetivo era “la organización del G20“.

También admitió que se trata de “la primera vez” que se produce un ataque informático tan “espectacular” contra el Estado francés.

Un alto funcionario cubierto por el anonimato contó a Paris Match que “se ha constatado que un cierto número de informaciones se redirigían a sitios chinos, pero eso no significa mucho” sobre el punto del que había partido la operación de piratería.

El departamento de Economía ha presentado una denuncia “contra X” (que no identifica presunto culpable) y desde que las primeras alertas saltaron a comienzos de enero se activó una investigación de la que se está encargando la Agencia Nacional de la Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) y que ha estado ocupando a entre 20 y 30 personas “día y noche”.

Aunque esta semana se ha llevado a cabo una operación de mantenimiento con 12.000 ordenadores del departamento de Economía (de un total de 170.000), los responsables de las pesquisas han admitido que tardarán semanas en identificar a los 150 funcionarios infiltrados informáticamente y restablecer las garantías de seguridad del Ministerio.

La ANSSI ha realizado diferentes verificaciones y, en particular, que ni los servicios del Elíseo ni los del primer ministro se han visto afectados por esta operación. En cualquier caso, los servicios secretos franceses se han activado para aclarar la situación.

El método utilizado ha consistido en la infiltración del sistema informático con una dirección de correo electrónico pirateada que permitía la entrada en un ordenador gracias a un documento adjunto de un mensaje que actuaba de caballo de Troya.

Cuando se abría el documento, la acción del programa pirata empezaba a actuar y podía, incluso, acceder a partir de ahí a ordenadores de otras personas que estaban en contacto con él, lo que permitía el contagio de la infección.

Fuente  :  20  Minutos

El G20 discute un nuevo orden mundial

Las 20 naciones más desarrolladas debaten en Seúl un acuerdo para reactivar la economía mundial; los líderes de los países esperan que el encuentro alivie las tensiones por los tipos de cambio.

SEUL (Reuters) — El Grupo de las 20 economías líderes buscaba este jueves alcanzar un acuerdo sustancial sobre medidas que apunten a reconstruir la economía global, cuando parecía surgir una nueva crisis en Irlanda.Pese a la confianza del presidente estadounidense, Barack Obama, en que los líderes del G20 reunidos en Seúl acordarán medidas que apunten a un crecimiento económico global más sostenido y balanceado, arreciaban las ventas de bonos de los países más débiles de la zona euro en los mercados.

En la cumbre del G20, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo que la Unión Europea contaba con las herramientas para ayudar a Irlanda, pero no comprometió un curso de acción específico para tranquilizar a los inversionistas.

“Lo que es importante saber es que tenemos todos los instrumentos esenciales en la Unión Europea y la zona euro para actuar de ser necesario, pero no voy a hacer ninguna especulación”, afirmó a periodistas.

Este foro era considerado la instancia en que los países ricos que se vieron afectados por la reciente crisis financiera global podrían diseñar un nuevo orden mundial que incluya a las potencias emergentes como India y China.

Pese a esto, se espera que el encuentro del G20 no alcance acuerdos sustanciales, ya que los líderes globales preferirían evitar enfrentamientos con sus pares.

“El problema real es cómo coordinar nuestras políticas. No creo que se deba pedir demasiado (…) ya que este tipo de coordinación nunca se ha intentado en el pasado”, dijo a Reuters el principal negociador indio en el G20, Montek Singh Ahluwalia.

Luchando por recuperar el sentido de unidad alcanzado en plena crisis económica global hace dos años, el Grupo de las 20 economías líderes espera que el encuentro alivie las tensiones sobre los tipos de cambio generadas por los desequilibrios entre los países exportadores y superavitarios y los endeudados importadores.

Pero tras bambalinas, los negociadores se enfrentaban por el lenguaje del comunicado que se publicará el viernes tras el término del encuentro. Esta versión final podría no ir mucho más allá de lo acordado por los ministros de Finanzas del grupo el mes pasado.

Uno de los principales puntos de conflicto antes del inicio de la cumbre fue la decisión de la semana pasada de la Reserva Federal estadounidense de comprar bonos del Tesoro por 600,000 millones de dólares para reactivar a la economía.

El ex presidente de la Fed Alan Greenspan pareció poner el dedo en la llaga al señalar que con esto, Estados Unidos estaba debilitando deliberadamente al dólar.

La respuesta del secretario de Tesoro, Timothy Geithner, no se hizo esperar. “Estados Unidos nunca hará eso”, dijo Geithner a CNBC en una entrevista. “Nunca buscaremos debilitar nuestra moneda como herramienta para obtener una ventaja competitiva o para hacer crecer la economía”, agregó.

Sin embargo, Rusia sostuvo que estaba “especialmente preocupada por los intentos de algunos países de tomar decisiones unilaterales para debilitar sus monedas”.

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Líderes del G20 llegan a Seúl para evitar guerra de divisas y mostrar unidad

Los líderes del G20 comienzan a llegar el miércoles a Seúl para iniciar los debates de cara a la cumbre de potencias industrializadas y emergentes que se abre el jueves, centrada en la amenaza de una “guerra de divisas” y en la necesidad de proteger la reactivación.

Los presidentes norteamericano Barack Obama, brasileño Luiz Inacio Lula da Silva y ruso Dimitri Medvedev son algunos de los líderes que desembarcarán en la capital surcoreana con bastante antelación para llevar a cabo una intensa actividad al margen de las agenda oficial del G20.

La quinta cumbre del G20 se iniciará el jueves por la noche con una cena de trabajo y culminará el viernes por la tarde.

Su objetivo no declarado es tratar de limar las diferencias cada vez mayores entre sus miembros frente a una economía mundial que no termina de despegar y evitar la “guerra de divisas” que envenena las relaciones internacionales desde hace algunos meses.

Esta guerra implica principalmente a Estados Unidos y China por la infravaloración del yuan, pero ha atrapado finalmente a otros países, con acusaciones cruzadas de intervenir para debilitar sus monedas y favorecer las exportaciones y el crecimiento en detrimento del resto del mundo.

El último capítulo de este juego de intriga y sospechas se abrió con el anuncio la semana pasada de la Reserva Federal norteamericana (Fed) de una inyección de 600.000 millones de dólares para sostener la reactivación en Estados Unidos, una medida muy criticada por sus socios comerciales, pues esa medida acarrea un debilitamiento de billete verde.

Luego de Brasil y China, el lunes fue el turno del jefe de filas de los ministros de Finanzas de la Eurozona, Jean-Claude Juncker, de acusar a Estados Unidos de tener “comportamientos nacionales que están inspirados por reflejos egoístas”, al afirmar que “el dólar no se encuentra en el nivel que debería estar ante el euro”.

Si Europa se preocupa por el euro fuerte, en América Latina y Asia el temor es que, con la tasas de interés a un nivel muy bajo en Estados Unidos, los nuevos montos disponibles con la decisión de la Fed vayan a los mercados emergentes, que ofrecen mejores rendimientos, y formen burbujas especulativas.

El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, lanzó el lunes la posibilidad de que el oro vuelva a desempeñar un papel en el nuevo orden mundial que deben debatir los jefes de Estado y de gobierno del G20.

Para Zoellick se necesita un nuevo sistema que sucederá al régimen cambiario flotante en vigor desde 1971, cuando Estados Unidos decretó el final de la convertibilidad del dólar en oro.

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