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Los pensionistas perderán 420 euros en 2012

BILBAO. Los ciudadanos vascos, y los del resto del Estado, cada día son más pobres por efectos de la crisis financiera derivada de los problemas del endeudamiento excesivo y las medidas de ajuste presupuestario que están implantando los gobiernos. Esta vez serán los pensionistas los paganos de la necesidad de apretarse el cinturón porque la mayoría de los mismos, los que tienen pensiones contributivas de jubilación, más del 60%, verán cómo se mantiene congelado el importe de las pensiones en 2012 mientras que los precios suben de media, según el IPC, un 2,9%.

Al final, con una pensión media de 1.001 euros al mes en la CAV, la más alta del Estado pues la media española es de 809 euros, la mayoría de los jubilados tendrán casi tres puntos menos de poder adquisitivo por causa de la inflación. Ello supone perder unos 30 euros mensuales (por catorce pagas, 420 euros al año). Todo ello sin tener en cuenta los posibles copagos que se otean en el horizonte, para no hablar de las subidas de tasas e impuestos varios que gravarán a los ciudadanos el próximo ejercicio, según los planes que manejan las diferentes administraciones.

MEDIO MILLÓN EN LA CAV El número total de pensiones en la CAV se ha situado en 504.383 en noviembre, 1,4% más que hace un año, según el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), de las que 311.715 son contributivas de jubilación. En Nafarroa, el número de pensionistas asciende a 121.916, de ellos 77.583 perciben la de jubilación.

En el caso del Estado, el total de pensiones es de 8,8 millones, de las que de jubilación son 5,2 millones. La pensión media se verá, en su gran mayoría, congelada en 2012 por efecto de los acuerdos a los que llegó el Gobierno español presidido por José Luis Rodríguez Zapatero con Bruselas y Berlín para atajar los problemas del déficit público español. Aunque las pensiones mínimas sí verán su cuantía aumentada ligeramente.

Pese a que la economía vasca –y europea– está al borde de la recesión, los precios, de la mano de las materias primas y el petróleo, no parecen notarlo. La inflación se desacelera tan poco a poco que no se puede hablar de freno. En noviembre, el IPC subió un 2,9% frente al mismo mes del año anterior, apenas una décima menos que en octubre. Este dato tiene una especial relevancia para quienes cobran una pensión, 8,8 millones de personas en el conjunto del Estado, ya que noviembre es el mes que tradicionalmente toma la Seguridad Social como referencia para actualizar las pensiones y evitar que pierdan poder adquisitivo. Sin embargo, este año, noviembre indica la pérdida de poder adquisitivo para la mayoría de pensionistas y jubilados tras la congelación de pensiones que decretó el Gobierno de José LuisRodríguez Zapatero.En concreto, en 2011 unos 5,6 millones de pensionistas pierden un 2,9% de poder adquisitivo.

De esta congelación se escaparon los 3,2 millones de perceptores de pensiones mínimas y no contributivas. El pasado mes de enero el Gobierno subió un 1% estas prestaciones. Para compensar el mayor aumento de los precios, la Seguridad Social tendrá que desembolsar en enero una minipaga extra que compense la subida de los precios y, además, se consolidará de forma prorrateada en la nómina mensual. En total, la desviación de 1,9 puntos porcentuales supondrá un gasto adicional de 855 millones de euros.

La Seguridad Social compensará a los citados 3.236.756 perceptores en el Estado español de pensiones mínimas, SOVI (Seguro Obligatorio de Vejez y Enfermedad) no concurrente con otras pensiones, pensiones no contributivas y prestaciones familiares, con 855 millones de euros por la desviación de inflación al alza, un 1,9% sobre lo previsto para 2011. Esta compensación se abonará en una paga que supondrá un desembolso de 44 millones de euros y se consolidará en su nómina del próximo ejercicio, lo cual significará otros 414 millones de euros. Para hacerse una idea de lo que puede aportar a las cuentas del Estado español la congelación de las pensiones hay que tener en cuenta que en noviembre se destinaron a pagar dichas partidas 7.169 millones de euros. Por ello un incremento del 2,9% supondría sacar de la caja del Estado unos 200 millones de euros más al mes.

INFLACIÓN El ligero recortede la tasa interanual de inflación, una décima, en noviembre, hace que por tercer mes consecutivo el IPC evolucione a la baja hasta quedarse en el 2,9%.En este periodo, los descensos registrados han sido mínimos, de apenasuna décima mensual, en comparación con el estancamiento que está sufriendo la economía española. Según el INE, el descenso es consecuencia, principalmente, del recorte de precios de los medicamentos y otros productos farmacéuticos por la proliferación de los genéricos, así comopor los precios de las gasolinas. Con las diversas medidas de ajuste en marcha, el déficit del Estado se situó en 40.065 millones de euros en los diez primeros meses del año, el 3,7% del PIB, un 17% menos que en el mismo periodo de 2010, sin embargo las cuentas de la Seguridad Social arrojaron un superávit de 5.610 millones de euros en los diez primeros meses, lo que supone un descenso del 44% frente a los 10.077 millones de 2010.

 

Fuente  :     Deia.com

 

 

Esperanza Aguirre: «Este Gobierno deja las arcas vacías; no hay dinero para pensiones ni desempleo»

La presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre, afirma que los españoles saben que en este momento duro, las reformas hay que acometerlas y no posponerlas.

Aguirre ha analizado los resultados electorales en el programa «El contrapunto con Isabel San Sebastián», donde ha recordado que el gobierno de Aznar dejó las arcas llenas, al contrario que el de Zapatero «que las deja vacías, sin dinero para pagar pensiones o desempleo y con un déficit tremendo que hay que pagar».

Por ello, apuesta por un gobierno «valiente, que diga la verdad y que afronte las reformas que llevamos tres años posponiendo, como la reforma laboral que nos ha hecho campeones del mundo de paro y en la que los sindicatos se han enrocado en una legislación de los tiempos del franquismo».

Aguirre ha esgrimido los resultados en Cataluña, donde un gobierno que ha emprendido duros ajustes «por culpa del tripartito» ha logrado una mayoría necesaria, como prueba de que los ciudadanos saben del momento en que nos encontramos y los problemas que hay que afrontar, en lugar de posponerlos, «como propuso Rubalcaba».

 

Fuente  :   ABC

 

 

El Gobierno abre la puerta a retrasar la jubilación más allá de los 67 años

A partir de 2027, el sistema se revisará cada cinco años para adaptarlo a una evolución creciente de la esperanza de vida, según fija el anteproyecto de ley

La jubilación a los 67 años es solo un primer paso. El «anteproyecto de ley sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social», al que ha tenido acceso ABC, introduce un factor de sostenibilidad del sistema público de pensiones ligado a la evolución de la esperanza de vida. De este modo, a partir de 2027, cada cinco años «se revisarán los parámetros del sistema por las diferencias entre la evolución de la esperanza de vida a los 67 años de la población en el año en el que se efectúe la revisión y en el año 2027». Teniendo en cuenta que —según la memoria económica de la norma— cada diez años aumenta en algo menos de un año la esperanza de vida a los 67, significa que la edad legal de jubilación continuará retrasándose.

Del mismo modo, este factor de sostenibilidad, abre la puerta a seguir ampliando el número de años que se tiene en cuenta para calcular la pensión, y que la reforma amplía de 15 a 25 en un plazo de diez años.

El Ejecutivo explica que este factor de sostenibilidad del sistema público de pensiones ligado a la evolución de la esperanza de vida está en consonancia con la legislación de otros países europeos, como Alemania, Francia, Italia, Portugal y Dinamarca, que ya han introducido medidas en este sentido.

Sin efectos retroactivos

La letra pequeña de la norma desvela que el endurecimiento de la jubilación anticipada no afectará a aquellos ciudadanos «cuya relación laboral se haya extinguido antes del 2 de febrero de 2011», fecha en la que se firmó el acuerdo de la reforma de las pensiones con patronal y sindicatos. En un momento de crisis como el actual, en el que las salidas del mercado de trabajo son continuas, había mucha preocupación entre los ciudadanos que han sido despedidos recientemente y que se temían que tuvieran que esperar hasta dos años más para poder jubilarse.

Asimismo, la norma especifica las condiciones que permitirán a madres o padres que hayan interrumpido su carrera laboral para cuidar a sus hijos, y a becarios, sumar hasta dos años a sus carreras de cotización.

 

 

Según el texto, se podrán acoger a estos beneficios las madres o padres que hayan interrumpido su carrera laboral para cuidar de sus hijos. El anteproyecto apunta que se podrá acoger uno de los dos progenitores, el padre o la madre, pero que en caso de controversia se otorgará el derecho a la madres.

En cuanto a los requisitos, se exigirá que la interrupción en la cotización se produzca «en el periodo comprendido entre el inicio del tercer mes anterior al nacimiento, adopción o acogimiento y la finalización del cuarto año posterior a dicha situación». La duración de este cómputo será de nueve meses por cada hijo, con el citado límite de dos años y siempre que el niño sea menor de seis años. Además se considerarán como cotizados los tres años que los trabajadores disfruten por cuidado de hijos en los mismos supuestos. Hasta ahora se tenían en cuenta dos años.

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Reformar, recortar, reducir: Llega el turno de las pensiones

Acuciado por la necesidad de atajar el déficit, por la presión de los organismos internacionales y por el intento de recuperar una imagen de solvencia que le permita devolver a los mercados la confianza en sus posibilidades de recuperación económica, el Gobierno no está dispuesto a retrasar por más tiempo ninguna de sus medidas anticrisis, incluyendo la polémica reforma del sistema de pensiones.

Con el argumento de que el modelo actual resulta insostenible, aunque sea a largo plazo, la propuesta que previsiblemente aprobará el Ejecutivo el próximo 28 de enero contempla, entre otras medidas, elevar la edad de jubilación hasta los 67 años. En el debate parlamentario estarán también sobre la mesa las prejubilaciones, las cantidades que se pagarán o se dejarán de pagar, los periodos de cálculo, la prolongación de la vida laboral…

Esta misma semana, el Pacto de Toledo, cuyo beneplácito es necesario, en principio, a la hora de abordar cualquier cambio en el sistema de pensiones español, cerró su informe de recomendaciones sobre la reforma “con mucho acuerdo y algún desacuerdo” entre los partidos, según explicó el presidente de la Comisión no permanente del Pacto en el Congreso, Juan Morano. Existe, en cualquier caso, el convencimiento cada vez mayor de que el Gobierno acabará imponiendo su propuesta.

I. EL CONTEXTO

Cada vez más viejos

El baby boom de principios de los 60 duró unos 20 años, pero después se paró en seco y la natalidad se frenó (España tiene actualmente una de las tasas de hijos por mujer más bajas del mundo).

En 2050 habrá unos 53 millones de habitantes, de los cuales 22 millones trabajarán y 15 millones estarán jubiladosAsí, en los años 70, con una población de 34 millones de personas, había 20,4 millones de trabajadores y sólo 3,3 millones de jubilados. Ello hizo posible que los beneficios obtenidos por la Seguridad Social financiasen incluso la sanidad pública. Sin embargo, y según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística, la pirámide se invertirá en 2050, con 53 millones de habitantes, de los cuales 22 millones trabajarán y 15 millones estarán jubilados, con muchos años de cobro de pensión por delante gracias al aumento en la esperanza de vida.

Esto significa que cuando las generaciones nacidas a partir de los años 70 lleguen a la edad de jubilarse, el número de pensionistas superará en mucho al actual, en relación al número de trabajadores que hacen posible, con sus cotizaciones, el pago de las pensiones.

En las condiciones actuales, por otro lado, el flujo migratorio no es suficiente para equilibrar la balanza, por más que la llegada de cerca de cinco millones de cotizantes en diez años hiciese pensar en un principio que el sistema podría respirar por esa vía.

Cada vez más tarde

Por otra parte, los jóvenes tardan cada vez más en conseguir un trabajo, lo que, unido a los datos anteriores, neutraliza el hecho de que cada vez haya más afiliados a la Seguridad Social (con la excepción del descenso estacional producido el pasado mes de agosto, la tendencia se mantiene al alza mes a mes). Cada año la nómina de la Seguridad Social es mayor y el número de cotizantes, menor.

Inviable

El Gobierno entiende que, con una natalidad en descenso, una esperanza de vida cada vez mayor y un gran incremento del número de pensionistas, el modelo actual (basado en que las cotizaciones de unos pagan las pensiones de otros) resulta insostenible a largo plazo.

En el documento con que acompañó su propuesta para la reforma del sistema de pensiones, el Ejecutivo señalaba, entre otras cosas, que “la elevada esperanza de vida de los españoles, y su rápido crecimiento, con especial intensidad en el caso de la esperanza de vida de las personas que cumplen 65 años, hace necesaria una actuación más decidida para garantizar el curso paralelo de los indicadores del sistema, imprescindible para asegurar la evolución acompasada entre ingresos y gastos”.

Las previsiones

En apoyo de esta tesis, los cálculos del Gobierno indican que de aquí a 30 años se pagarán casi el doble de pensiones que ahora: 15,3 millones frente a los 8,5 millones actuales, y eso, asumiendo que cada vez se abusa menos de las prejubilaciones, que cada vez se conceden menos pensiones de incapacidad, que las carreras de cotización son cada vez más largas y que se producen cada vez menos despidos al final de la vida laboral.

España gasta ahora en pensiones el 8,8% de su PIB. La media europea está en el 10,1%España gasta ahora en pensiones el 8,8% de su PIB, lo que tampoco es tanto si se compara con la media europea, que está en el 10,1%. De mantenerse el sistema actual, según las proyecciones más pesimistas de la UE,  y dentro de lo difícil que resulta hacer previsiones para dentro de medio siglo, para el año 2060 el porcentaje del gasto en pensiones en España se elevará hasta el 15,1%, una cifra que, en todo caso, resulta equivalente a lo que actualmente están gastando ya países como Francia (13%) o Italia (14%).

Las soluciones

Para evitar el colapso del modelo sin salirse del sistema económico imperante existen, en principio, dos alternativas: Pagar lo que falte por medio de impuestos, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (algo semejante a lo que estarían haciendo países como Austria o Dinamarca), o hacer las pensiones más baratas, reduciendo tanto la cuantía de las pensiones en sí (congelándolas), como los años previstos para su disfrute (retrasando la edad de jubilación, lo que, además, aumenta el tiempo de cotización). El Gobierno ha optado por la segunda opción.

A ello ha contribuido el hecho de que, al igual que los gobiernos de los demás países europeos más castigados por la crisis, el Ejecutivo español tiene como primer objetivo reducir el déficit público, dentro de las medidas de recuperación financiera. Le empujan en ese sentido tanto la necesidad de estabilizar la balanza de pagos como la presión internacional y de los mercados, porque cuanto mayor es nuestra deuda, más difícil le resulta al Estado encontrar quien le preste dinero en condiciones favorables y no abusivas.

Las condiciones

En cualquier caso, la supervivencia del sistema de pensiones depende también, en buena medida, de otra serie de condiciones de carácter más estructural, al margen de la reforma actual. Una de las más importantes pasa inevitablemente por reducir la elevadísima tasa de desempleo y convertir en cotizantes a los cerca de cuatro millones y medio de parados existentes en nuestro país (la tasa más alta de Europa), un gran porcentaje de los cuales son parados jóvenes.

La plena integración de la población inmigrante en el mercado laboral, y la lucha contra la economía sumergida o el fraude fiscal son otros factores clave.

II. LA REFORMA

.Los puntos fundamentales

Edad de jubilación. El Gobierno quiere retrasarla hasta los 67 años. Actualmente está, como regla general, en los 65 (el sistema no ha variado desde que se implantó en el año 1911). No obstante, los trabajadores con más de 36 años de cotización podrán seguir jubilándose a los 65, así como aquellos colectivos con “empleos de especial dureza”. La nueva edad de jubilación es el punto más polémico hasta el momento, y se ha encontrado con la oposición de la mayoría de grupos políticos, incluido el PP, y de los sindicatos. Por otra parte, desde enero de 2008, cualquier trabajor puede aplazar voluntariamente su jubilación a una edad posterior a los 65 años. Los funcionarios públicos encuadrados en el Régimen de Clases Pasivas -docentes universitarios, jueces, fiscales, secretarios judiciales, registradores de la propiedad- ya podían prorrogar su jubilación hasta los 70 años.

Años cotizando. Ahora es necesario haber cotizado al menos 15 años para acceder a una pensión. El Gobierno, argumentando que hay que adaptar el sistema al resto de la eurozona, quiere que sean 20 y llegar después, de manera progresiva, a 25.

Cómputo de la pensión. Según la ley actual, para calcular el importe de la pensión se tienen en cuenta los últimos 15 años de vida laboral. La reforma supondría prolongar este periodo a los últimos 20 años. Este ámbito es el único de gran calado en el que hasta ahora se han puesto de acuerdo el Gobierno y el PP. Los grupos de izquierda están en contra, y alegan que para la mayoría de los trabajadores supondrá una pensión más baja.

Cobro completo de la pensión. Para cobrar la pensión íntegra es necesario haber cotizado 35 años, un periodo que algunos analistas consideran necesario elevar si se quiere garantizar la viabilidad del sistema.

Edad legal frente a edad real. En la actualidad, un gran número de trabajadores se jubila antes de los 65 años a cambio de perder una parte de la pensión, lo que hace que la edad real de jubilación esté situada entre los 62,6 y los 63,5 años, según distintos informes. La mayoría de los grupos aboga por que, independientemente de cuál sea la edad legal de jubilación, se incentive más la permanencia en el mercado de trabajo con bonificaciones por cada año extra trabajado. Además, se espera que el Gobierno endurezca las condiciones exigidas a las empresas cuando quieran prejubilar a trabajadores.

Viudedad y orfandad. El Ejecutivo quiere también poner limitaciones a las pensiones de viudedad y hacer que las pensiones de orfandad sean más equitativas.

Congelación. Al margen de estas medidas, el Gobierno decidió en mayo, de forma unilateral, que el año que viene se congelarán las pensiones por primera vez en 25 años. Quedarán fuera las no contributivas y las mínimas y, previsiblemente, la Seguridad Social se ahorrará 1.500 millones de euros.

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Miles de personas se manifiestan contra la jubilación a los 67 años

Miles de personas han vuelto a salir a las calles convocadas por CC OO y UGT para protestar contra la pretensión del Gobierno de elevar la edad de jubilación a 67 años en la inminente reforma del sistema de pensiones que el Ejecutivo presentará el próximo 28 de enero. Madrid celebró la marcha principal, aunque otras ciudades como Sevilla o Bilbao también se concentraron de forma masiva.

La movilización continúa. No a los 67 años Los líderes de CC OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, encabezaron la marcha madrileña portando la pancarta ‘La movilización continúa. No a los 67 años’, acompañados por los secretarios generales de las formaciones sindicales en Madrid, Javier López (CC OO) y José Ricardo Martínez (UGT).

Las pancartas de algunos de los participantes aludían directamente a los políticos españoles con frases como ‘Zapatero y Mariano, los perros del hortelano’ o ‘ZP, afiliate al PP’ y también se dirigen a los empresarios (‘Tu botín, mi crisis’). Entre los participantes había gran presencia de representantes de IU, que portaban otra pancarta con el lema ‘Luchamos por el empleo y una alternativa social a la crisis’.

‘Leit motiv’ de la marcha

Inicialmente, los sindicatos habían convocado esta manifestación en el marco de la campaña de movilizaciones que iniciaron con la aprobación de la reforma laboral para reclamar al Gobierno un giro al texto legislativo y al resto de sus políticas económicas. Sin embargo, la inminencia de la reforma de las pensiones y la intención del Ejecutivo de elevar la edad legal de jubilación a 67 años pese al desacuerdo que ha demostrado el Pacto de Toledo esta misma semana han llevado a los sindicatos a modificar el ‘leit motiv’ de la marcha.

Las próximas semanas son claves De hecho, ya han alertado de la posibilidad de que acaben convocando un nuevo paro general, como el del pasado 29 de septiembre, en el caso de que el Gobierno desoiga las reivindicaciones sindicales y acabe elevando la edad legal de jubilación se fije en 67 años, frente a los 65 años actuales.

Así, el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, advirtió de que en enero habrá una nueva huelga general si el Gobierno no retira su propuesta. Antes de empezar a hablar, y tras escuchar los gritos de “huelga general”, Toxo respondió que “todo llegará”. Según el secretario general de CC OO, la imposición de los 67 años es “la frontera entre el acuerdo y el desacuerdo”, por lo que, si no se retira, habrá “una movilización de toda la sociedad”.

Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, eludió fijar un plazo para una nueva convocatoria de huelga general. Méndez consideró que la propuesta del Gobierno de situar la edad legal de jubilación en 67 años es una “línea roja” que dificulta la posibilidad de llegar a un acuerdo, tanto en el ámbito parlamentario como en el diálogo social.

Fuente  :  20 Minutos

Portugal aumenta el IVA, baja el sueldo a los funcionarios y congela las pensiones

DIFERENTE PAIS, MISMOS METODOS PARA BAJAR EL DEFICIT !!!  DESPIERTA Y ABRE LOS OJOS, NO TE DAS CUENTA DE QUE TODOS LOS PAISES SON MARIONETAS Y YA NO PUEDEN DEFENDER SU SOBERANIA ??? TODOS  HACEN CASO AL “PADRE BRUSELAS” !!!

Noticia  :

Bruselas llamó la atención al Gobierno luso para que cumpla sus compromisos de reducción de déficit.

Portugal anunció este miércoles nuevas medidas de austeridad para reducir el déficit público que incluyen aumento del IVA, del 21 al 23%, rebaja del 3,5 al 10% del salario de los funcionarios, congelación de pensiones y recortes de gasto e inversión estatal.

El primer ministro luso, el socialista José Sócrates, afirmó que se trata de medidas “duras y exigentes” pero imprescindibles para cumplir los objetivos económicos del país, de los cuales, recordó, “depende su credibilidad internacional”

La decisión del Gobierno luso se produjo cuando la deuda portuguesa sufre las mayores penalizaciones de esta década en los mercados y tras recordar Bruselas que Lisboa debe cumplir la meta de reducir el déficit público, que en 2009 cerró en el 9,3%, hasta el 4,6 el próximo año.

Sócrates informó de las nuevas medidas económicas tras el consejo de ministros en el que fueron aprobadas y apeló al coraje y la responsabilidad de las fuerzas políticas para que el país pueda responder a sus desafíos y cerrar 2011 con el mismo déficit de Alemania.

El ministro luso de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, que acompañaba a Sócrates, explicó que además del aumento del IVA, que se aplicará en 2011, aumentarán los ingresos fiscales con ajustes de bonificaciones que favorecen sobre todo a sociedades y empresas y cambios en los sistemas de tributación.

La contribución de los trabajadores del sector público a su caja de seguridad social subirá el 1% y el Estado ingresará además 2.600 millones de euros con el traspaso del fondo de pensiones de una de la mayores empresas del país, Portugal Telecom, en la que hay menos de un 8% de participación de capital público.

El recorte de salarios de los funcionarios será escalonado, según Teixeira, y del orden del 3,5% para los salarios más bajos, del 5 para los que rondan los 1.500 euros y del 10% para los escalones más altos.

Además, la plantilla de trabajadores del sector público y sus promociones quedan congeladas, habrá una reducción de contratos no especificada, se reducirá la flota de vehículos y se aumentarán diversas tasas de los servicios de justicia y administración del Estado para obtener más ingresos.

Sócrates señaló que los recortes salariales están en la línea de los que fueron adoptados en España y Teixeira subrayó que esta medida va a tener un efecto inmediato en el gasto del Estado.

En total Portugal espera ahorrar 3.400 millones de euros con la batería de cerca de una veintena de medidas de ahorro y aumento de ingresos públicos.

También las inversiones públicas se congelan durante lo que queda de año para cumplir la reducción de dos puntos porcentuales del déficit, hasta el 7,3%, a la que se comprometió Portugal en el plan presentado a Bruselas en marzo pasado y que tenía dificultades para cumplir.

Según el ministro de Finanzas, las medidas de austeridad, incorporadas al proyecto de presupuesto del Estado para 2011, son en dos terceras partes de reducción del gasto y sólo en un tercio de aumento de ingresos fiscales.

El rechazo de la oposición conservadora a apoyar unos presupuestos que incluyeran más impuestos desató una tormenta política la semana pasada que llevó al presidente Anibal Cavaco Silva a convocar ayer y hoy a todos los partidos.

Cavaco pidió un esfuerzo para consensuar el presupuesto y alertó de las “consecuencias gravísimas” de una crisis política en la actual coyuntura de Portugal.

Tras las reuniones y antes de conocerse las nuevas medidas económicas del Gobierno, en minoría parlamentaria, los partidos se mostraron dispuestos a hacer viables los presupuestos pero sin renunciar a sus postulados.

El principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD centro-derecha) insistió en que no quiere más impuestos y las organizaciones marxistas en que debe haber un giro político para combatir el desempleo y acabar con los recortes sociales.

Protestas de los sindicatos

Entretanto, varias decenas de miles de manifestantes protestaron en la capital portuguesa y en Oporto contra el desempleo y la injusticia social en una marcha organizada por el mayor sindicato luso, la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP, comunista) que prometió nuevas acciones contra la política gubernamental.

Fuente  :  20 Minutos

Las pensiones caerían de media un 18% con la reforma que propone el Gobierno

Los autónomos y las carreras con altibajos serán los más perjudicados

Según el estudio actuarial realizado por AXA, los futuros pensionistas del régimen general de la Seguridad Social, si entrase en vigor la medida referida al alargamiento de la edad de jubilación a los 67 años y se tomara en consideración 20 años en vez los actuales 15, podrían llegar a tener, a largo plazo, una merma media del 17 por ciento en su importe de pensión futura, llegando a percibir un importe de jubilación del 57 por ciento de su último salario.

En el caso de un trabajador que hoy tuviera 40 años con un salario bruto anual de 48.500 euros, con más de 35 años cotizados a los 67 años en el momento de su jubilación , pasaría de tener un importe de jubilación del 48 por ciento de su último salario, a un importe del 39 por ciento, lo que supone en este caso una merma del 18,87 por ciento, añade el informe de AXA.

En el caso de una persona que tuviera 40 años con un salario bruto anual de 13.957 euros, con más de 35 años cotizados a los 67 años en el momento de su jubilación, pasaría de tener un importe de jubilación del 90 por ciento de su último salario, a un importe del 74 por ciento, lo que supone en este caso una merma del 17,89 por ciento.

Un ejemplo extremo es aquel de un trabajador de 51 años que llegase a la jubilación con sólo 15 años cotizados al sistema y que tuviera hoy un salario de 21.883 euros, lo que le supondría una pensión de jubilación del 45,17 por ciento de su último salario. Sin embargo, en el nuevo sistema, en el que habría que acreditar 20 años de cotización a la jubilación, al no tenerlos, no tendría derecho a una pensión de jubilación del sistema contributivo, explica el informe de AXA.

Fuente  :  ABC